Todos los que hemos puesto nuestra confianza en Jesús, hemos participado y hemos comido del Pan de vida; esto es un hecho consumado y realizado una vez y para siempre. Comimos del Cordero y morimos junto con Él, para resucitar juntamente con Él, por esta razón, espiritualmente, no comemos del Cordero a diario, o cada semana, ya que fuimos unidos a Cristo por la fe y el que se une al Señor un espíritu es con Él, pero nuestra alma sí que necesita ser alimentada con esta verdad a diario. Este es el pan de cada dia, que necesitamos hoy (Hebreos 10:14, 1 Corintios 6:17, Mateo 6:11).
El evangelio es el anuncio de un hecho consumado, que nuestros pensamientos, sentimientos y voluntad, necesitan comer a diario y permanecer en esta realidad eterna; por esto, el entendimiento de los siguiente pasajes es increíblemente importante para la iglesia:
Los anteriores pasajes, no están diciendo que debemos hacer algo para nuestra salvación, ya es un hecho consumado; pero nuestra alma necesita cada día estar renovándose con esta realidad eterna y traerla a nuestra vida temporal.
Así como nuestra carne necesita alimento diario, nuestra alma también necesita alimentarse continuamente de la Palabra de Dios, porque ella nos guía, nos transforma y nos conecta con nuestra salvación ya realizada.
Porque si no es así, hermanos míos, nuestra alma se conecta con el viejo hombre y empieza a expresar una naturaleza caída y a tener hambre de pecado, cuando debemos saber, entender, considerar, ir a la cruz y recordar que ya no vivimos nosotros, sino que somos un nuevo hombre en Cristo Jesús y como consecuencia, mejor tenemos hambre y sed de la Palabra de Dios (Efesios 4:22-24).
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