FORTALEZA DE LA SALVACION

  • 11 Jun, 2016
  • 3648
  • COMPARTIR EN FACEBOOK
  • COMPARTIR EN TWITTER
  • COMPARTIR EN WATHSAPP

Dardwin era un muchachito que vivía en la región montañosa de Escocia. Era muy flaco y debilucho, sus piernas eran delgadas como las de un ciervo, tenía los ojos casi escondidos tras sus pómulos y ya no le parecía gracioso que su mamá cuente el número de sus costillas cada vez que se sacaba la camisa. Su padre era un herrero con grandes habilidades en el manejo del metal y, a diferencia de su hijo, tenía una voz firme y brazos gruesos, sus rojizos cabellos y su mirada penetrante le daban el aspecto de ser un hombre riguroso, pero la verdad es que amaba mucho a su familia y sobre todo a su hijo. Un día la mamá de Dardwin lo envió a recoger agua del río y algunos frutos silvestres del bosque, con la intención motivarlo a hacer actividades que lo ayudaran a vencer sus miedos: primero fue por el agua y luego se adentró al bosque por los frutos, pero unos cuervos salieron de entre los arbustos y le hirieron en la cabeza, dejándolo sin más remedio que soltar todo lo que llevaba en las manos para cubrirse y salir corriendo. Llegó a casa y les contó a sus padres lo que había ocurrido. Pero más allá de las heridas que tenía, notaron que sus miedos e inseguridades habían aumentado. Esto no se podía quedar así, pensó su papá; entonces fue de inmediato a trabajar a su taller sin parar hasta altas horas de la noche. Al día siguiente, al despertar, Dardwin vio un yelmo junto a su cama. Era hermoso y brillante, pero lo mejor era que estaba hecho justo a su medida y tenía su nombre grabado en el interior. De inmediato se lo puso y modeló por su habitación, viéndose en el espejo se sentía poderoso y capaz de derrotar a cuanto enemigo se le acercara. Bajó a desayunar y le dio gracias a su padre dándole un abrazo. Casi a medio día su madre le pidió que fuera al río a recoger agua y al bosque por frutos silvestres. Dardwin simplemente asintió con la cabeza, tomó un balde, una cesta y cuando estaba a punto de salir por la puerta, su madre le preguntó si no olvidaba nada mientras sostenía su yelmo. El muchacho se lo puso al instante y se fue marchando como un soldado enviado a la guerra. Sacó agua del río y al adentrarse en el bosque, los cuervos volvieron a atacarlo. Dardwin escuchaba los picotazos pero ya no le causaban daños, se sacudía y los cuervos se alejaban por un momento y, aunque volvían a atacarlo, él ya no tenía miedo porque estaba protegido. Recogió todo lo que pudo y salió corriendo. Casi podía escuchar trompetas y tambores de guerra entonando himnos triunfales por su hazaña, su mente no paraba de imaginar proezas bélicas mientras agitaba una rama en el aire. Regresó a casa con la autoestima renovada y feliz de haber cumplido con su deber. Desde ese día Dardwin siempre se ponía su yelmo para salir y poco a poco, ese chiquillo debilucho e inseguro cambió físicamente, sus temores se habían extinguido y se volvió más fuerte. Esta es la historia de un muchacho, pero podría ser la de un hombre mayor, la de una mujer o la de cualquier persona que parece no tener fuerzas para nada porque se ha convencido de ser débil. Pero el yelmo de la Salvación del que habla Efesios 6:17, nos permite proteger nuestra mente, lugar donde almacenamos todas las promesas y mandamientos de Dios. Cuando intentamos movernos en una dirección, los cuervos atacan con sus filudos picos sobre nuestra cabeza: Las palabras hirientes llegan y las noticias malas se presentan y, por si eso no fuera poco, nuestra propia naturaleza caída nos tiene convencidos de una aparente inferioridad. Pero al protegernos con el yelmo de la Salvación, nuestra mente está resguardada de todo pensamiento que quiera alejarnos de Dios. Recuerda que el Sacrificio de Jesús nos ha dado Salvación, esa es la prueba máxima de Su amor hacia nosotros. “Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo.” 1 Tesalonicenses 5:8 Versión Reina-Valera 1960 Nunca dejes de ponerte el yelmo de la Salvación.

COMENTARIOS

PUBLICACIONES RELACIONADOS

DESTINO FINAL

  • 16 Aug, 2017
  • 3143
  • En Contacto

DESTINO FINAL

Una piedrecita reposaba en el fondo del arroyo. Al llegar la primavera, con las lluvias, la corriente se dirigió a ella y le dijo:       – Si quieres t...[leer mas]

Siempre hay algo que nos recuerda que no es el final

  • 1 Apr, 2021
  • 2263
  • En Contacto

Siempre hay algo que nos recuerda que no es el final

En muchas oportunidades llegamos al punto en que creemos que todo acabó; sin embargo, siempre hay algo que nos recuerda que no es el final.   Los huesos faltantes J....[leer mas]

Nadie pinta como Dios

  • 24 Nov, 2022
  • 1627
  • En Contacto

Nadie pinta como Dios

Creo que nos podemos quedar extasiados ante la belleza de la creación. El esplendor de un atardecer o de un amanecer. Cada vez que tengo la oportunidad de ver uno, digo lo m...[leer mas]

En la adversidad

  • 7 Mar, 2019
  • 2420
  • En Contacto

En la adversidad

Se suele creer que como cristianos no deberíamos atravesar circunstancias adversas, pruebas e incluso enfermedades. Es cierto que Cristo cargó con nuestras dolencias,...[leer mas]

Los susurros de Dios

  • 24 Oct, 2022
  • 1084
  • En Contacto

Los susurros de Dios

Si estamos dispuestos y atentos, podremos escuchar los susurros de Dios cuando necesitemos dirección. Nuestro generoso Dios está siempre dispuesto a escucharnos y com...[leer mas]

Mi camino ha cambiado a tu lado

  • 5 Apr, 2022
  • 1871
  • En Contacto

Mi camino ha cambiado a tu lado

Una frase dice «cada uno es arquitecto de su destino» y si bien es una realidad que cada uno traza su camino y decide su futuro, a veces olvidamos quién puede ay...[leer mas]

¿Es Jesús tu buen pastor?

  • 11 Jun, 2019
  • 2528
  • En Contacto

¿Es Jesús tu buen pastor?

“Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará ...[leer mas]

Cuando las olas golpean incesantemente

  • 9 Jul, 2020
  • 2048
  • En Contacto

Cuando las olas golpean incesantemente

Muchas veces nos sentimos como pequeñas piedras cuando las olas golpean incesantemente.   En la costa del Pescadero, en California, se encuentra la famosa Pebble Beac...[leer mas]

Un amor sin comparación

  • 29 Mar, 2022
  • 1614
  • En Contacto

Un amor sin comparación

¿Alguna vez recibiste una muestra de amor de parte de alguien? Es probable que sí, o quizás aún no, pero hay un amor sin comparación, alguien dem...[leer mas]

DOLOR DE UN PADRE

  • 15 Sep, 2016
  • 3801
  • En Contacto

DOLOR DE UN PADRE

Pedro era un padre trabajador, su esposa lo había abandonado con un hijo, al cual se dedicaba con mucho esmero y amor. Mientras su hijo crecía fue haciéndose cada vez más rebel...[leer mas]

UN AMIGO ES UN COMPAÑERO DE VIAJE ¡ELIGE BIEN!

  • 20 Nov, 2018
  • 2917
  • En Contacto

UN AMIGO ES UN COMPAÑERO DE VIAJE ¡ELIGE BIEN!

Existen muchas frases acerca de la amistad y  una de ellas, que llamó mi atención, es la siguiente: “Un amigo es la familia que uno elige”. A Dios l...[leer mas]

¿Indiferencia?

  • 24 May, 2019
  • 2564
  • En Contacto

¿Indiferencia?

“Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios...[leer mas]

MIRA NUESTRA ACTIVIDAD EN LAS REDES SOCIALES