EL VALOR DE CADA COSA

  • 30 Nov, 2017
  • 3101
  • COMPARTIR EN FACEBOOK
  • COMPARTIR EN TWITTER
  • COMPARTIR EN WATHSAPP

A mediados del siglo XIV estalló una rebelión entre los agricultores chinos porque estaban siendo obligados a construir diques de riego entre los ríos principales para favorecer sólo a unos cuantos.

El emperador fue derrocado y los campesinos eligieron como líder a un pobre monje budista llamado Zhu Yuanzhang, iniciando de esa manera la afamada dinastía Ming. Su linaje dirigiría el destino del imperio más extenso de su época durante casi tres siglos y conduciría a China a su periodo de mayor estabilidad caracterizado por un gran esplendor cultural, desarrollo social y económico sin precedentes en la historia del país.

Pronto llegaron a tener un gran poder militar y las obras de ingeniería civil cobraron gran valor debido a la construcción de varios puentes, palacios y sobre todo por la edificación de la icónica Muralla China que sigue en pie hasta hoy.

Por todo lo que representa ese periodo, una vasija de esa época realizada por un alfarero de la familia real puede llegar a costar hasta 26 millones de dólares. Aunque sabemos hoy en día que la cerámica es solamente sal y arcilla mezclada en proporciones adecuadas, el costo tan elevado de un artículo tan simple no se debe a sus componentes primarios, sino a quien le perteneció en su momento.

Te interesa:  ¿Qué es el amor?

Una valoración similar es la que tiene el hombre al acercarse a Dios.

La Biblia dice en Efesios 2:10 “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” Versión Reina-Valera 1960

El valor que tenemos no tiene lugar en los títulos profesionales, procedencia social, nivel económico, inteligencia o capacidad, sino en el precio que Dios decidió pagar en rescate por nosotros. La Biblia dice que cuando aceptamos el sacrificio de Jesús como única forma de llegar al Padre, pasamos a ser nuevas criaturas.

En ese momento nuestra procedencia de una naturaleza caída se termina y nace el nuevo hombre gracias al poder del Espíritu de Dios.

Un jarrón de la dinastía Ming es sólo arcilla y sal mezclada, pero su valor está el lugar al que alguna vez perteneció. Nuestro valor no está en nada terrenal, sino en Dios cuando reconocemos que somos hechura suya.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

COMENTARIOS

PUBLICACIONES RELACIONADOS

Verdadera amistad antes que cosas materiales

  • 1 Jul, 2021
  • 1624
  • En Contacto

Verdadera amistad antes que cosas materiales

Aquellos que poseen verdaderos amigos, sin duda son mucho más ricos que aquellos que solo tienen posesiones materiales. La verdadera amistad es mucho más valiosa que ...[leer mas]

¿Te estás ahogando?

  • 11 Dec, 2019
  • 2229
  • En Contacto

¿Te estás ahogando?

En cierta ocasión había un grupo de gente sobre un muelle que esperaba la llegada del transatlántico, cuando de repente uno de ellos cayó al agua. Desde...[leer mas]

No te quedes con ellos

  • 23 Apr, 2020
  • 1997
  • En Contacto

No te quedes con ellos

    Las amigas de una pobre viuda se maravillaban de que cantase tanto. Un día le preguntaron:   -¿Es que no tiene usted motivos para quejarse en v...[leer mas]

¿Prefieres elegir la venganza?

  • 26 Jul, 2022
  • 1485
  • En Contacto

¿Prefieres elegir la venganza?

Alguien dijo una vez que «la venganza es dulce» quizá porque descargamos la furia que sentimos hacia el otro, pero ¿en realidad es buena o te amarga m&a...[leer mas]

El Día Está por Llegar: Devocional para los que Esperan en Dios

  • 14 Aug, 2025
  • 556
  • En Contacto

El Día Está por Llegar: Devocional para los que Esperan en Dios

Introducción: Cuando el Silencio Parece Eterno Hay etapas en la vida en las que todo parece detenido. Los días se repiten como un eco sin fin, las oraciones parecen ...[leer mas]

¿Quién merece la bondad de Dios?

  • 4 May, 2021
  • 2068
  • En Contacto

¿Quién merece la bondad de Dios?

En muchas ocasiones nos sentimos merecedores de aquello que nos esforzamos en alcanzar, por ejemplo: en las tareas laborales o de estudio, esperamos una buena remuneración o...[leer mas]

EL PODER DE LO QUE DICES

  • 2 Aug, 2016
  • 2839
  • En Contacto

EL PODER DE LO QUE DICES

Jesús reflejaba su poder a través de sus palabras. Podemos observar a lo largo de cada capítulo que relata su ministerio que Él sanaba, liberaba, resucitaba a los muertos, dici...[leer mas]

LA MENTIRA Y LA MALDAD

  • 9 Dec, 2016
  • 3464
  • En Contacto

LA MENTIRA Y LA MALDAD

“El hombre malo, el hombre depravado, Es el que anda en perversidad de boca; Que guiña los ojos, que habla con los pies, Que hace señas con los dedos. Perversid...[leer mas]

Dios no me escucha….

  • 10 Feb, 2020
  • 3376
  • En Contacto

Dios no me escucha….

Constantemente escucho a las personas decir: “Dios no escucha mis oraciones”, como una forma de queja o culpando al Señor porque sus problemas aún no...[leer mas]

Una cosa sé: del encuentro al testimonio

  • 30 Oct, 2025
  • 236
  • En Contacto

Una cosa sé: del encuentro al testimonio

Hay historias que no necesitan argumentos ni explicaciones complejas. Historias que nacen de un encuentro y se convierten en testimonio. Este es el caso de un hombre que nunca hab&...[leer mas]

Lo que te aparta de Dios Una de las más grande angustias que experimentamos junto con mi esp

  • 16 Nov, 2018
  • 2331
  • En Contacto

Lo que te aparta de Dios Una de las más grande angustias que experimentamos junto con mi esp

Lo que te aparta de Dios Una de las más grande angustias que experimentamos junto con mi esposo es cuando mi hija enferma.  Ella normalmente es inqui...[leer mas]

Tratemos cada día con un toque de alegría

  • 14 Aug, 2020
  • 2146
  • En Contacto

Tratemos cada día con un toque de alegría

Porque Dios quiere que seamos alegres, tratemos cada día con un toque de alegría. Tendremos días en los que se nos haga más difícil, pero si somo...[leer mas]

MIRA NUESTRA ACTIVIDAD EN LAS REDES SOCIALES