Y TÚ ¿DE QUÉ TE RIES?

  • 2 Sep, 2016
  • 2923
  • COMPARTIR EN FACEBOOK
  • COMPARTIR EN TWITTER
  • COMPARTIR EN WATHSAPP

“Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años, o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; por lo cual también su fe le fue contada por justicia.” (Romanos 4: 19-22) Conocemos a Abraham como el padre de la fe, es el primer nombre que nos viene a la mente cuando pensamos en alguien que realmente le creyó a Dios sin dudar. Sin embargo, cuando Abraham recibió la promesa, de que sería padre de multitudes, no le fue tan fácil creer considerando su edad y la esterilidad de su esposa: “Entonces Abraham se postró sobre su rostro, y se rió, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿Y Sara, ya de noventa años, ha de concebir?” Génesis 17:17. Esto al menos nos muestra un Abraham un poco más terrenal, razonando o calculando como lo hacemos nosotros, pero también sobreponiéndose a la duda hasta transformarse en un verdadero campeón de la fe. Cuando Sara se enteró de la promesa también se rió: “Se rió, pues, Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi Señor ya viejo?” (Génesis 18:12). Pablo no dice que Abraham creyó “en” Dios, obviamente ya creía en Él, sino que le “creyó a Dios”. Había una actitud constante de creerle, se trataba de una vida de fe, en fidelidad y obediencia. Siempre creía lo que Dios le decía y por lo tanto le obedecía. (Hebreos 11:8-19). El pasaje citado nos dice que la fe de Abraham le fue contada por justicia. También encontramos casi idéntica expresión en Génesis 15:6, Gálatas 3:6 y Santiago 2:23. En este último caso se agrega un elemento más, que por haberle creído, Abraham fue llamado amigo de Dios. Cuando Dios trataba con Abraham, todavía no existía la ley, ni la circuncisión, pero Dios lo llamó y Abraham obedeció, le dio una promesa y él la creyó. El resultado de esto es que Dios justificó a Abraham porque le creyó. Sabemos que tenemos preciosas promesas de parte de Dios, pero muchas veces reaccionamos como Abraham o Sara, con una sonrisa de incredulidad, pensando ¿Cómo será posible semejante cosa?, analizamos y evaluamos con nuestras capacidades humanas y parece una locura. Quizás alguien te dio una palabra y nunca la terminaste de creer, te hablan de sueños grandes y recibes el mensaje como si esto solo fuera aplicable a otros, pero no para ti. Seguramente Abraham también tuvo este tipo de pensamientos, él mismo hizo un análisis de situación que de ninguna manera alimentaba su esperanza de ser padre. Sin embargo no se quedó con la duda ni con el temor, sino que de todo corazón le creyó a Dios, le fue obediente, pudo ver las promesas cumplidas y además por esto Dios se lo contó por justicia. Por lo tanto, abandonemos las sonrisas de incredulidad, no oigamos las palabras de quienes pretenden venir a desanimarnos diciendo que es imposible, tomemos hoy el ejemplo de Abraham que creyó en esperanza contra esperanza. (Romanos 4:18).

COMENTARIOS

PUBLICACIONES RELACIONADOS

EL HOMBRE PROPONE Y DIOS DISPONE

  • 17 Jan, 2017
  • 3291
  • En Contacto

EL HOMBRE PROPONE Y DIOS DISPONE

Un nuevo año significa 365 oportunidades y nuevos planes y proyectos; muchos nos encontramos pensando y proponiendo metas para este nuevo tiempo que comenzó. Como ser...[leer mas]

Es tiempo de perdonar!

  • 4 May, 2020
  • 2061
  • En Contacto

Es tiempo de perdonar!

  En este tiempo de cuarentena he recibido muchos correos de grandes noticias como las de aquellos que tuvieron experiencias maravillosas con Dios junto a sus seres queridos,...[leer mas]

HASTA EL FINAL

  • 17 Jun, 2019
  • 2641
  • En Contacto

HASTA EL FINAL

Uzías tenía dieciséis años cuando ascendió al trono, y reinó en Jerusalén cincuenta y dos años. Su madre era Jecolías...[leer mas]

¿ Y EL GOZO?

  • 26 Jul, 2018
  • 2931
  • En Contacto

¿ Y EL GOZO?

Cierto pastor, cuyo carácter era un tanto triste, solía visitar de vez en cuando a los enfermos de un hospital, con el deseo de motivarlos a pensar en sus almas. Pero...[leer mas]

Tomó mi lugar

  • 23 Apr, 2019
  • 2213
  • En Contacto

Tomó mi lugar

“Entonces Pilato, para calmar a la multitud, dejó a Barrabás en libertad. Y mandó azotar a Jesús con un látigo que tenía puntas de p...[leer mas]

¿CUÁNTO PESA TU YUGO?

  • 13 Sep, 2016
  • 3223
  • En Contacto

¿CUÁNTO PESA TU YUGO?

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallar...[leer mas]

A los peores

  • 29 May, 2019
  • 2149
  • En Contacto

A los peores

En el Siglo Segundo, Celso, un gran enemigo de los cristianos, distorsionando una de las expresiones de nuestro Señor, escribió: “Jesucristo vino a este mundo a...[leer mas]

DÉJALO TODO

  • 19 Apr, 2018
  • 3070
  • En Contacto

DÉJALO TODO

Conocí un joven que se enamoró profundamente de una extranjera mientras estudiaban en la misma institución. Cuando ella debía regresar a su país, él decidió irse también, d...[leer mas]

Rendir cuentas

  • 17 Jul, 2019
  • 3135
  • En Contacto

Rendir cuentas

Hace un tiempo atrás asistí a una reunión en la que el tesorero hizo la rendición de cuentas de todos los ingresos y egresos que tenía la organiz...[leer mas]

ERES UN BUEN EJEMPLO

  • 11 Oct, 2017
  • 2825
  • En Contacto

ERES UN BUEN EJEMPLO

Cierta familia estaba haciendo los preparativos para la boda de su hijo mayor. La pequeña de la familia, de 5 años, oyendo las conversaciones, preguntó a su ma...[leer mas]

¿Por qué anhelamos a Dios?

  • 5 May, 2021
  • 1810
  • En Contacto

¿Por qué anhelamos a Dios?

Así como David, cuando huía del rey Saúl, tenía una intensa necesidad por su seguridad, tenía sed y hambre, así muchas veces estaremos en ...[leer mas]

¿A qué estás aferrado?

  • 4 Dec, 2024
  • 526
  • En Contacto

¿A qué estás aferrado?

Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, as&iacu...[leer mas]

MIRA NUESTRA ACTIVIDAD EN LAS REDES SOCIALES