Una cosa sé: del encuentro al testimonio

  • 30 Oct, 2025
  • 484
  • COMPARTIR EN FACEBOOK
  • COMPARTIR EN TWITTER
  • COMPARTIR EN WATHSAPP

Hay historias que no necesitan argumentos ni explicaciones complejas. Historias que nacen de un encuentro y se convierten en testimonio. Este es el caso de un hombre que nunca había visto nada… hasta que se encontró con Jesús. Y cuando le pidieron explicaciones, solo dijo una frase que ha atravesado siglos:

“Una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.” (Juan 9:25)

Un milagro que incomodó a los sabios

El evangelio de Juan, capítulo 9, nos presenta a un hombre ciego de nacimiento. Su vida transcurría en la oscuridad, sin colores, sin rostros, sin caminos. Era invisible para la sociedad, reducido a mendigar en las calles, sin esperanza de cambio.

Hasta que un día, Jesús lo vio. No solo lo miró… lo tocó, lo sanó. Con barro en los ojos y una orden sencilla —“Ve a lavarte en el estanque de Siloé”—, el milagro ocurrió. La luz entró en sus ojos y en su alma. Su vida cambió para siempre.

Pero lo que para él fue motivo de alabanza, para otros fue motivo de sospecha. Los fariseos, los líderes religiosos de la época, no querían aceptar que Jesús era el Mesías. Si no creían en Él, tampoco podían aceptar sus milagros. Todo lo que hacía debía ser cuestionado, puesto bajo escrutinio.

Presionaron al ciego. Lo interrogaron, buscaron inconsistencias, intentaron desacreditar a Jesús a través de su testimonio. Incluso llamaron a sus padres, quienes, por temor, evitaron comprometerse. Pero el hombre estaba allí, con los ojos bien abiertos, relatando lo que había vivido. Y cuando los eruditos concluyeron que Jesús era un pecador, él respondió con una convicción que nadie pudo refutar:

“Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.”

No necesitaba defender a Jesús con teología. No necesitaba convencer a nadie. Su vida hablaba por sí sola. Negar esa realidad habría sido el verdadero fraude.

La fe que nace del encuentro

Así es también nuestra fe. Podemos pasar años buscando argumentos, evidencias, razonamientos. Pero la fe no nace de la lógica… nace del encuentro. Los fariseos tenían frente a ellos al hombre que había recuperado la vista. Y aún así, no querían aceptar la verdad.

Hoy, muchos siguen pidiendo razones de nuestra fe. Y no debemos callar. Porque hay cosas que sabemos, no por haberlas estudiado, sino por haberlas vivido.

La fe auténtica no se basa en fórmulas ni en discursos elaborados. Se basa en una transformación interior que se refleja en lo exterior. En una certeza que no depende de la aprobación de otros. En una experiencia que marca un antes y un después.

¿Y tú? ¿Qué es lo que sabes?

¿Jesús te ha abierto los ojos a su realidad? ¿Has experimentado transformaciones en tu carácter, en tu conducta, en tu familia? ¿Puedes dar testimonio de alguna intervención del Señor en tu vida?

Jesús actúa constantemente. En lo cotidiano, en lo profundo, en lo invisible. Tal vez debamos prestar más atención… para no pasar nada por alto.

La vida cristiana no es una teoría, es una vivencia. Y cuando alguien nos pide razones de nuestra esperanza, podemos responder con la misma convicción del hombre sanado:

“Una cosa sé…”

Sé que Jesús me encontró cuando estaba perdido. Sé que me levantó cuando no tenía fuerzas. Sé que me dio paz en medio del caos. Sé que me mostró un amor que no merecía. Sé que ahora veo con claridad lo que antes no entendía.

El poder del testimonio

El testimonio personal tiene una fuerza que ningún argumento puede igualar. Es la evidencia viva de que Dios sigue obrando. Y cada uno de nosotros tiene una historia que contar. No importa cuán sencilla o compleja sea. Si Jesús ha tocado tu vida, tienes algo que decir.

No se trata de convencer al mundo con palabras sofisticadas. Se trata de mostrar con nuestra vida que hemos sido transformados. Que lo que sabemos… lo sabemos porque lo hemos vivido.

Conclusión

Jesús es real. Cambia vidas. Hace milagros. Y es el único camino para alcanzar salvación.

Lo sabemos… Porque antes éramos ciegos. Pero ahora… vemos claramente.

Y eso… nadie nos lo puede quitar.

COMENTARIOS

PUBLICACIONES RELACIONADOS

No temas, nunca estás solo

  • 29 Dec, 2022
  • 1913
  • En Contacto

No temas, nunca estás solo

Es natural el temor a enfrentar circunstancias adversas o desafiantes, sobre todo cuando desconocemos lo que nos espera o cuando las tenemos que enfrentar solos; sin embargo, no te...[leer mas]

NUEVOS TIEMPOS

  • 18 Apr, 2016
  • 3636
  • En Contacto

NUEVOS TIEMPOS

“Tantas veces soñé con ser adulto, y ahora solamente quisiera ser niño otra vez” ¿Cuántas veces has escuchado esta frase? A quién no le gustaría volver a su infancia don...[leer mas]

¿ PROBADOS POR EL FUEGO ?

  • 31 Jan, 2018
  • 3191
  • En Contacto

¿ PROBADOS POR EL FUEGO ?

“Queridos hermanos en Cristo, no se sorprendan si tienen que afrontar problemas que pongan a prueba su confianza en Dios. Eso no es nada extraño. Al contrario, al&eacu...[leer mas]

Tenemos una esperanza viva en Jesús

  • 19 May, 2021
  • 2771
  • En Contacto

Tenemos una esperanza viva en Jesús

Los estudiosos de la Biblia llaman a Pedro el apóstol de la esperanza, pero es una esperanza ferviente y confiada. No una mera ilusión, como muchos califican la esper...[leer mas]

Fui rescatada de un pasado terrible ¡Gracias Señor!

  • 27 Sep, 2021
  • 1591
  • En Contacto

Fui rescatada de un pasado terrible ¡Gracias Señor!

Un joven se acercó a un pastor para pedir consejo, mencionó que, si bien se gozaba alabando a Dios, cada vez que regresaba a casa y se quitaba la camiseta volv&i...[leer mas]

¡PONTE DE PIE Y ANDA!

  • 4 Dec, 2018
  • 2577
  • En Contacto

¡PONTE DE PIE Y ANDA!

¿Cuántas veces has soñado con alcanzar algún objetivo, pero al ver tus limitaciones te has quedado en el mismo lugar sin poder movilizar ni un solo dedo...[leer mas]

La arrogancia del hombre, ¿en qué terminará?

  • 15 Oct, 2020
  • 2664
  • En Contacto

La arrogancia del hombre, ¿en qué terminará?

La arrogancia del hombre se manifiesta de muchas maneras. Una de esas formas se evidencia cuando una persona no acepta la enseñanza del otro. Tiene la idea de que ya sabe lo...[leer mas]

¿Estás perdiendo tu rumbo, te sientes desorientado?

  • 28 Jul, 2021
  • 2257
  • En Contacto

¿Estás perdiendo tu rumbo, te sientes desorientado?

No importa cuán lejos sientas que estás de Dios, si quieres volver a Él, estás a tiempo. Es posible que sientas que el rumbo que ha tomado tu vida no te...[leer mas]

Su amor por ti

  • 3 Nov, 2016
  • 3176
  • En Contacto

Su amor por ti

“Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; más los impíos caerán en el mal.” Proverbios 24:16 Es difícil imaginar la cantidad ...[leer mas]

Presta atención y escucha

  • 14 Jun, 2022
  • 2021
  • En Contacto

Presta atención y escucha

Escuchar es fundamental para un buen diálogo entre dos personas y muchas veces nuestras relaciones se dañan por no aprender a escuchar. De la misma manera sucede con...[leer mas]

No Estoy Solo: Una Verdad Que Sostiene en la Soledad

  • 1 Oct, 2025
  • 489
  • En Contacto

No Estoy Solo: Una Verdad Que Sostiene en la Soledad

Texto base: Juan 16:32 "He aquí, la hora viene, y ha venido ya, en que seréis esparcidos cada uno por su lado, y me dejaréis solo; pero no estoy solo, porque e...[leer mas]

¿Dónde te refugias?

  • 10 Jun, 2022
  • 1892
  • En Contacto

¿Dónde te refugias?

Un refugio es un lugar que sirve para protegerse del peligro. Cada persona tiene dónde acudir en todo tiempo o circunstancia, un sitio sumamente seguro: bajo la cobertura de...[leer mas]

MIRA NUESTRA ACTIVIDAD EN LAS REDES SOCIALES