Ya no te angusties

  • 18 Nov, 2016
  • 3137
  • COMPARTIR EN FACEBOOK
  • COMPARTIR EN TWITTER
  • COMPARTIR EN WATHSAPP

Se cuenta de un excursionista que andando solo por una montaña, se extravió. Al hacerse de noche, teniendo en cuenta los precipicios que lo rodeaban, decidió quedarse en el lugar en el que se encontraba y esperar la mañana siguiente. De pronto se desprendió la piedra en la que su pie se apoyaba y el hombre cayó, rodeado de una densa oscuridad, por una inclinada pendiente. Por fin pudo agarrarse a las ramas de un árbol, justo en el momento que su cuerpo quedaba suspendido en el vacío. Así aguantó hasta que faltándole las fuerzas se dejó caer en lo que creía un profundo abismo, pero que en realidad no era tal, sino una ligera depresión de terreno. ¡Cuántos de nosotros no hemos pasado por lo mismo! Llegan los problemas y decidimos quedarnos en nuestra zona de confort, tomamos las decisiones que a nuestro parecer son las más seguras y de un momento a otro, la piedra en la que nos apoyamos ya no está. Sentimos la misma angustia del excursionista cuando nos aferramos con nuestras fuerzas a lo que creemos que puede salvarnos, olvidando que nuestras fuerzas no son suficientes. La angustia siempre hace que el panorama se ponga más oscuro, nos debilita, nos lleva a la desesperación y paraliza nuestra fe. Olvidamos que si confiamos en Dios no hay anda que pueda dañarnos. “Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré. Lo saciaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación”. Salmos 91: 14-16 (RVR 1960) Lo mejor que podemos hacer cuando estamos cayendo por un precipicio, sin ver una posible salida, es descansar en Dios. No importa si es una gran caída o no, pero si confiamos en Dios, Él encargará de guardarnos en medio de las circunstancias y nos mostrará su salvación. A veces la angustia es injustificada y sólo viene como un astuto enemigo que aprovechando la oscuridad que puede traer un problema, llega a robarnos la paz, la salud y hasta nuestra fe decae por cosas que realmente no valen la pena. No permitas que la angustia te destruya, recuerda que Dios está contigo y ha prometido nunca abandonarte. “Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás; Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, Y me salvará tu diestra. Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos”. Salmos 138: 7,8 ¡Basta de angustiarte! Confía en Dios porque Él nunca falla.

COMENTARIOS

PUBLICACIONES RELACIONADOS

¿Te gustan las cosas exclusivas?

  • 27 Sep, 2022
  • 1083
  • En Contacto

¿Te gustan las cosas exclusivas?

Ciertamente, a la mayoría nos gustan las cosas exclusivas. Especialmente en una relación amorosa nos gusta tener exclusividad. Significa fidelidad. ¿Cierto? Pe...[leer mas]

Cerca de Dios

  • 17 Dec, 2019
  • 1995
  • En Contacto

Cerca de Dios

Los músculos se fortalecen y el corazón funciona con regularidad cuando hacemos ejercicio, la salud decae cuando llevamos una vida sedentaria. El movimiento es parte ...[leer mas]

Amor de Padre

  • 19 Jul, 2019
  • 2675
  • En Contacto

Amor de Padre

La paternidad es una responsabilidad que no se puede dejar de lado, porque el profundo amor que nace en el corazón es el motor para cuidar y proteger a ese ser que Dios puso...[leer mas]

Y tú ¿Cómo enfrentas los problemas?

  • 27 Jul, 2020
  • 2958
  • En Contacto

Y tú ¿Cómo enfrentas los problemas?

Y tú ¿Cómo enfrentas los problemas? Puede haber muchas respuestas, porque todos tenemos formas distintas de hacerle frente a las dificultades.   Andrew ...[leer mas]

Y TÚ ¿DE QUÉ TE RIES?

  • 2 Sep, 2016
  • 2843
  • En Contacto

Y TÚ ¿DE QUÉ TE RIES?

“Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años, o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad,...[leer mas]

¡Lavarse las manos no te libra de la culpa!

  • 16 Nov, 2020
  • 1654
  • En Contacto

¡Lavarse las manos no te libra de la culpa!

Lavarse las manos no limpia la conciencia ni quita la culpa, sólo revela cuán cobardes podemos ser frente a responsabilidades que nos corresponden. En Mateo 27 encon...[leer mas]

Inmenso amor

  • 16 Jan, 2020
  • 2854
  • En Contacto

Inmenso amor

Después que Adán y Eva pecaron, al comer el fruto prohibido, tuvieron miedo y al  ver que Dios los buscaba se escondieron. El Señor sabía con exact...[leer mas]

NUEVA RUTA

  • 20 Jan, 2016
  • 4158
  • En Contacto

NUEVA RUTA

Lo que necesitamos para poder ver de manera distinta lo que viene a futuro, y así también dejar el pasado, es cambiar de ruta no dejando que lo malo nos afecte. Debemos aprender ...[leer mas]

SEGURAMENTE ES VERDAD

  • 16 Feb, 2016
  • 3233
  • En Contacto

SEGURAMENTE ES VERDAD

Recuerdo que un amigo muy querido llegó de visita a la ciudad y me resulta muy gracioso traer a mi memoria el afán que él tenía por cumplir lo que le había dicho a su hijo peq...[leer mas]

PRESTA MUCHA ATENCIÓN

  • 12 Oct, 2023
  • 1573
  • En Contacto

PRESTA MUCHA ATENCIÓN

De la misma manera que nos enseñan desde pequeños a prestar mucha atención en la escuela, al cruzar calles mirar a ambos lados, cuando nos enseñan m&aac...[leer mas]

¿Por qué anhelamos a Dios?

  • 5 May, 2021
  • 1735
  • En Contacto

¿Por qué anhelamos a Dios?

Así como David, cuando huía del rey Saúl, tenía una intensa necesidad por su seguridad, tenía sed y hambre, así muchas veces estaremos en ...[leer mas]

¿Te tomas muy a pecho las ofensas?

  • 23 Jul, 2021
  • 1845
  • En Contacto

¿Te tomas muy a pecho las ofensas?

Hay ocasiones en que por acciones o palabras en contra nuestra nos ofendemos o, por el contrario, nosotros ofendemos a otros: pero de uno u otro lado, la ofensa es algo comú...[leer mas]

MIRA NUESTRA ACTIVIDAD EN LAS REDES SOCIALES