RESTITUCION

  • 1 Mar, 2017
  • 2742
  • COMPARTIR EN FACEBOOK
  • COMPARTIR EN TWITTER
  • COMPARTIR EN WATHSAPP

Cuentan que uno de los reyes moros de España, queriendo edificar un pabellón en un campo cercano a su jardín ofreció comprarlo a una pobre mujer a quien le pertenecía, pero ella no aceptó porque dicho terreno era parte de la herencia de sus padres. Ante la negativa el monarca se apoderó del campo y el edificio fue levantado.

La pobre mujer se quejó al juez, quien prometió hacer todo lo posible en su favor, aunque le era imposible tratar al rey como lo haría con cualquier otro súbdito. No obstante hizo lo siguiente: Visitó al monarca con quien tenía mucha amistad y le pidió un saco de tierra del campo recién adquirido. El rey se rió y consintió la demanda. Cuando estuvo lleno le pidió completar su acto de bondad ayudándole a cargar el costal sobre el asno. El monarca se rió todavía más y trató de levantarlo pero sus esfuerzos fueron en vano.

– ¿De modo que no puedes levantar esta pequeña parte de la tierra que has arrebatado a uno de tus súbditos? ¿Cómo podrás atreverte, oh rey, a comparecer ante el Juez de toda tierra con el peso de todo este campo sobre ti?
Dicen las crónicas que el rey no solamente dio gracias al juez por su reprensión, sino que restituyó el campo a su propietaria dándole además el edificio que había levantado con todo lo que contenía.
Muchas veces, consciente o inconscientemente hemos lastimado o perjudicado a alguien y cuando nos percatamos de nuestra forma de actuar decidimos quedarnos callados y hacer oídos sordos a nuestra conciencia para no quedar mal ante los demás.

La realidad es que tarde o temprano, todos nuestros actos serán pesados y si hoy no hacemos algo para restituir el mal que causamos, cargaremos con esa culpa hasta el día en el que nos presentemos ante el Juez, y ¿qué pues diremos? Podemos engañar y justificarnos ante nuestra familia, amigos, iglesia y hasta a nosotros mismos pero nunca podremos mentirle a Dios.

Cuando Jesús estaba en la casa de Zaqueo, éste se levantó y dijo:” —Señor, daré la mitad de mi riqueza a los pobres y, si estafé a alguien con sus impuestos, le devolveré cuatro veces más. Jesús respondió: La salvación ha venido hoy a esta casa, porque este hombre ha demostrado ser un verdadero hijo de Abraham. Pues el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar a los que están perdidos”. Lucas 19:8-10 (NTV)

El arrepentimiento genuino no sólo consiste en pedir perdón por el mal que cometimos, sino en restituir y hacer algo más por esa persona que se vio afectada.

No esperes más para solucionar el conflicto que puedas tener, recuerda que en cualquier momento podemos presentarnos ante el Juez. Quita cualquier peso o culpa que puedas estar sintiendo, pide perdón, restituye lo que tomaste, busca resarcir el daño causaste y experimenta la paz que sólo puede darte el perdón y el estar a cuentas con Dios y con el prójimo. Que el enemigo no tenga nada para acusarte cuando te presentes ante Dios.

COMENTARIOS

PUBLICACIONES RELACIONADOS

¿Eres el cristiano con corazón duro?

  • 14 Feb, 2022
  • 2087
  • En Contacto

¿Eres el cristiano con corazón duro?

Existen dos tipos de cristianos a quienes me gustaría denominar «superficial y apasionado». El primero, tiene un corazón duro, es aquel que considera suf...[leer mas]

Eres dueño de tu tiempo

  • 27 Jan, 2023
  • 2341
  • En Contacto

Eres dueño de tu tiempo

Cuando afirmo que eres dueño de tu tiempo, te estoy diciendo que no pongas como excusa que te falta el tiempo. La verdad es que cuando realmente quieres hacer algo...[leer mas]

Cartas de Cristo: Una Biblia Abierta al Mundo

  • 17 Oct, 2025
  • 297
  • En Contacto

Cartas de Cristo: Una Biblia Abierta al Mundo

Basado en 2 Corintios 3:3 En un mundo saturado de palabras, imágenes y mensajes, hay una forma de comunicación que trasciende lo visible: la vida misma. Hoy quiero i...[leer mas]

SEMBRAR

  • 20 Oct, 2017
  • 3041
  • En Contacto

SEMBRAR

Nicholas Winton fue un británico que salvó a 669 niños judíos de la muerte al inicio de la Segunda Guerra Mundial en 1939. Siendo un joven recié...[leer mas]

Obedientes como los recabitas

  • 5 Sep, 2019
  • 2530
  • En Contacto

Obedientes como los recabitas

En el capítulo 35 del libro de Jeremías encontramos el relato de un grupo de israelitas descendientes de Recab, de quien reciben el nombre de recabitas.Este era un gr...[leer mas]

¿VIVES COMO UN HIJO DE DIOS?

  • 4 Jun, 2024
  • 2131
  • En Contacto

¿VIVES COMO UN HIJO DE DIOS?

Puede que creas que para vivir como un hijo de Dios necesitas ser perfecto, sin ningún error ni pecado; sin embargo, necesitamos del Espíritu Santo, sin é...[leer mas]

CONTRÓLATE

  • 12 Sep, 2017
  • 3574
  • En Contacto

CONTRÓLATE

A diario tenemos una batalla con nosotros mismos, pues nuestra naturaleza está inclinada a hacer lo que quiere en el momento que lo desea, pero como hijos de Dios sabemos qu...[leer mas]

ARMAS DE GUERRA

  • 30 Jun, 2016
  • 3046
  • En Contacto

ARMAS DE GUERRA

“porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas” (2 Corintios 10:4) Cuando un soldado se prepara para la guer...[leer mas]

¡QUÉ FLOJERA!

  • 7 Mar, 2016
  • 4005
  • En Contacto

¡QUÉ FLOJERA!

Carlos era un joven cristiano que anhelaba ingresar a una universidad de prestigio. Él había orado muchas veces por sus estudios por lo que estaba seguro de su ingreso. Se apr...[leer mas]

¿Quieres agradar a Dios?

  • 17 Oct, 2024
  • 747
  • En Contacto

¿Quieres agradar a Dios?

Muchos tenemos el deseo de agradar a Dios, queremos servirle, complacerlo, ponerle una sonrisa en el rostro. La verdad es que no tenemos que hacerlo y Él no lo requiere...[leer mas]

¿Necesitas fuerzas para continuar?

  • 30 Nov, 2021
  • 1890
  • En Contacto

¿Necesitas fuerzas para continuar?

Hay momentos en los que en nuestro andar diario necesitamos renovar fuerzas para continuar. Las responsabilidades y diferentes situaciones hacen que nos debilitemos, por ello deb...[leer mas]

Hazme de nuevo porque soy imperfecto

  • 24 May, 2021
  • 2605
  • En Contacto

Hazme de nuevo porque soy imperfecto

¿Necesitas cambiar? Muchas veces lastimamos a las personas que amamos por nuestro carácter, podría ser porque somos impertinentes, torpes o hablamos por dem&aa...[leer mas]

MIRA NUESTRA ACTIVIDAD EN LAS REDES SOCIALES